¿Te gusta jugar a las escondidas?

AUTOCONOCIMIENTO

¿Te gusta jugar a las escondidas?

Mi estrategia

De pequeña no me gustaba jugar a las escondidas porque me daba mucho miedo que nadie me encontrara y entonces tuviera que quedarme sola en el escondite, mucho tiempo, o para siempre… hoy en terapia pude conectar con esa niña que fui y descubrí que ella se sintió siempre invisible en su casa y eso le generó mucho dolor… “papá, mamá, estoy jugando a la escondidas, ¿porqué no vienen a buscarme? ¿porqué no me ven?”… mi estrategia consistió en seguir sosteniendo la invisibilidad, inconscientemente hablando… así, podía seguir esperando para ver si iban a buscarme, perpetuando con ello el dolor, la ansiedad, la impotencia de esperar de otros una visibilidad que como adulta puedo devolverme en este presente…

La infancia que está en el corazón

Comparto esta experiencia personal, porque tú también llevas una niña o niño interior adentro y quizás también haya una historia que esa pequeña, pequeño te quiere contar para poder salir de lugares oscuros y estrechos y poder recuperar la vitalidad creativa, las ganas de estar en la vida… mi niña interior me pidió que jugara con ella y que le hablara más, y eso es algo que en ocasiones olvido hacer por más que lo promulgue en mi rol de terapeuta…

Juega un poco más

Hoy te invito a que juegues a las escondidas con tu niñ@ interior, haciendo todo hasta encontrarle en un recuerdo recóndito de la infancia… cuando llegues hasta allí, mírale empáticamente, acércate, pregúntale cómo está, escúchale y devuélvele la certeza de que ahora eres el adulto, adulta que le VE, le sostiene y le comprende… luego abrázale, y jueguen… juega más, libérate, ya estás aquí, aquí con posibilidades y nuevas herramientas… y por favor, si de alguna manera te estás invisibilizando, pues entonces no lo hagas más, no prives a los demás de la maravillosa persona que eres, no nos prives de tus talentos, de tu esencia y de tu manera única de ser y de habitar esta existencia. Lo que tú eres y lo que creas, es sumamente importante en estos tiempos de transición…

Ya no hay que jugar más a las escondidas, es hora de que te veas, tal y como eres, en tu divina humanidad…